Cómo definir el paradigma de tu estudio científico
Cómo definir el paradigma de tu estudio científico
Definir el paradigma no es un requisito “decorativo” del marco teórico: es una decisión que ordena qué se considera realidad (ontología), qué cuenta como conocimiento (epistemología) y qué tipo de estrategia permite producirlo (metodología). Egon G. Guba y Yvonna S. Lincoln sistematizan cuatro paradigmas en competencia positivismo, pospositivismo, teoría crítica y constructivismo indicando, para cada uno, supuestos ontológicos, epistemológicos y metodológicos que se constriñen mutuamente.
En la práctica, elegir paradigma impacta (a) el tipo de pregunta que es “legítima”, (b) tu rol como investigador/a y la relación con participantes, (c) el diseño (experimental, dialógico, hermenéutico, etc.), y (d) los criterios de calidad que usarás para evaluar y defender tus hallazgos (validez interna/externa vs. trustworthiness/autenticidad vs. situamiento histórico y estímulo a la acción).
Este post no va orientado a alguna disciplina particular; por ello, los ejemplos son deliberadamente “transferibles” y debes ajustarlos a tu campo de estudio, población y propósito (explorar, explicar, comprender, transformar).
Por qué el paradigma no es un adorno
En la lectura clásica de Guba y Lincoln (1994), un paradigma es un sistema de creencias básicas (una “metafísica” operativa) que define qué es el mundo, cuál es el lugar del investigador en él y qué relaciones son razonables entre quien investiga y lo investigado. No se “demuestra” como un resultado: se asume y se justifica por coherencia y utilidad para el problema.
La clave metodológica es que las respuestas a tres preguntas están interconectadas: tu ontología restringe tu epistemología, y ambas restringen tu metodología; además, “metodología” no se reduce a una lista de métodos (entrevista/encuesta), sino a la lógica que hace esos métodos apropiados o incoherentes.
En literatura reciente, esta idea se refuerza al plantear que, en investigación cualitativa, revisar fundamentos ontológicos y epistemológicos es condición para diseñar y evaluar la producción de conocimiento; además, se reconoce la coexistencia de paradigmas (incluyendo explícitamente los cuatro de Guba y Lincoln). (Vasilachis de Gialdino, 2009).
Los cuatro paradigmas según ontología, epistemología y metodología
A continuación, la lectura “operativa” de la tabla de Guba y Lincoln (1994), con traducción conceptual a decisiones de diseño. La tabla original resume: ontología (qué es la realidad), epistemología (relación investigador–realidad) y metodología (estrategia de indagación).
Tabla comparativa de paradigmas
La tabla sintetiza atributos “tipo ideal”; en la práctica pueden existir híbridos y confluencias, especialmente en investigación aplicada y mixta. A partir de Tabla Guba y Lincoln (1994)
Implicaciones prácticas para el diseño de investigación
El paradigma se traduce en decisiones concretas de diseño: propósito de la indagación, rol del investigador, manejo de valores/ética, y criterios de calidad. En Guba y Lincoln (1994), por ejemplo, el fin de la investigación cambia desde explicar–predecir–controlar (positivismo/pospositivismo) hacia comprender–reconstruir (constructivismo) o criticar–transformar/emancipar (teoría crítica).
También cambian los criterios de calidad: positivismo/pospositivismo privilegian validez interna/externa, confiabilidad y objetividad; teoría crítica enfatiza situamiento histórico y estímulo a la acción transformadora; constructivismo propone trustworthiness (credibilidad, transferibilidad, dependabilidad, confirmabilidad) y criterios de autenticidad (p. ej., fairness y autenticidades ontológica/educativa/catalítica/táctica). (Guba & Lincoln, 1994).
La literatura metodológica contemporánea recomienda explicitar esa cadena supuestos → diseño → métodos, porque las “asunciones filosóficas” informan las decisiones de recolección, análisis e interpretación. (Creswell & Creswell, 2023).
- Positivismo: #### (4)
- Pospositivismo: #### (4)
- Teoría crítica: ### (3)
- Constructivismo: ######### (9)
Checklist para elegir y justificar el paradigma
Una decisión robusta suele seguir una secuencia lógica (no siempre lineal). (Creswell & Creswell, 2023; Mackenzie & Knipe, 2006). audiencia)
Pasos para decidir y declarar el paradigma
Preguntas-guía para tu checklist (respóndelas por escrito en 5–8 líneas cada una):
- ¿Qué tipo de “realidad” asumo que estoy estudiando (estable y medible vs. histórica/estructurada vs. construida localmente)?
- ¿Qué relación puedo/quiero sostener con el fenómeno y con participantes (distancia/neutralidad vs interacción creadora)?
- ¿Mi pregunta pide explicación causal/predicción, comprensión de significados o transformación?
- ¿Cómo voy a defender la calidad (validez interna/externa, trustworthiness/autenticidad, situamiento histórico y acción)?
- ¿Qué evidencias serían “convincente” para mi audiencia (comité, revista, campo) y cómo las alinearé con el paradigma?
Errores comunes y cómo justificar la elección en propuestas y artículos
Un error frecuente es “elegir métodos” antes de fijar supuestos, generando incoherencia entre ontología/epistemología/metodología; Guba y Lincoln insisten en que la metodología no se reduce a métodos, y que las tres respuestas se constriñen mutuamente.
Otro tropiezo es mezclar paradigmas sin declarar el marco, produciendo decisiones contradictorias (por ejemplo, prometiendo “objetividad” y “verdad” mientras se argumenta co-construcción). En guías de evaluación constructivista basadas en Fourth Generation Evaluation se advierte que “mezclar y combinar” proposiciones paradigmáticas puede llevar a enfoques y conclusiones sin sentido si no se manejan las bases con cuidado.
¿Cómo justificar bien tu paradigma en un protocolo o artículo?
- Declara el paradigma en un párrafo temprano y ancla la definición en ontología–epistemología–metodología (apóyate explícitamente en la tabla).
- Conecta esa elección con (a) el propósito del estudio, (b) el tipo de pregunta, (c) el rol del investigador y (d) los criterios de calidad que usarás.
- En constructivismo, especifica cómo asegurarás credibilidad/transferibilidad (p. ej., descripción densa, devolución a participantes), prácticas que se discuten ampliamente al operacionalizar trustworthiness. (Stahl, 2020; Lincoln & Guba, 1985).
- En teoría crítica, muestra cómo el diseño incorpora el situamiento histórico y cómo los resultados apuntan a erosionar ignorancia y estimular acción (sin prometer neutralidad).
- Si tu proyecto reconoce confluencias o híbridos (p. ej., investigación aplicada con elementos participativos), dilo con precisión: incluso Guba y Lincoln (2005) observan “confluencias” e “interbreeding” entre paradigmas y teorías, pero eso exige explicitación, no ambigüedad.
- Finalmente, evita un error transversal señalado en revisiones recientes en español: tratar la calidad como una lista única para “toda” cualitativa; se recomienda comprender el fundamento epistemológico del proyecto para decidir criterios pertinentes. (Cutipa, 2021).
Lecturas sugeridas y enlaces a fuentes
Lecturas base (primarias/seminales y apoyo metodológico):
- Guba & Lincoln (1994). “Competing paradigms in qualitative research” (capítulo con Tablas 6.1 y 6.2).
- Guba & Lincoln (1989). Fourth Generation Evaluation (autenticidad y evaluación constructivista).
- Lincoln & Guba (1985). Naturalistic Inquiry (trustworthiness: credibilidad, transferibilidad, etc.).
- Creswell & Creswell (2023). Selección del enfoque y relación entre supuestos filosóficos, diseño y métodos.
- Crotty (1998). Marco conceptual para distinguir epistemología/ontología/metodología/métodos y evitar confusiones terminológicas.
- Vasilachis de Gialdino (2009). Fundamentos ontológicos y epistemológicos de la investigación cualitativa (en español; discute coexistencia de paradigmas y explicita los cuatro de Guba & Lincoln).

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